Reglas de oro para aprobar una oposición pública

Cualquiera que sea el marco laboral (agregado, técnico,…) o el sector en cuestión, el registro para una oposición del servicio público (estatal, territorial u hospitalario) es un maratón de alto nivel. Solo para el estado, no menos de 293,443 candidatos presentaron una de las oposiciones externas abiertas en 2019, y se postularon para uno de los 29,817 puestos ofrecidos. Pero solo 28,464 de ellos fueron reclutados, entonces… ¿cuáles son los pasos clave que se deben tomar, antes de la oposición y el Día D, para tener éxito en obtener el famoso puesto?

oposición pública

Las reglas de oro para aprobar unas oposiciones públicas

Determine la categoría de oposición (A, B o C) que se presentará de acuerdo con sus gustos y aptitudes.

Con 5,4 millones de empleados, el servicio público es el mayor proveedor de empleos en los próximos años. Con una gama muy diversa de profesiones: secretario, policía, administrador de sistemas informáticos, abogado… Las profesiones de la administración pública se agrupan dentro del cuerpo o la configuración del trabajo, de acuerdo con el Estatuto General (una especie de Código Laboral para funcionarios).

Estos organismos y entornos laborales incluyen “estados especiales” que establecen las condiciones para la contratación, la remuneración, el desarrollo profesional, etc. El sector no tiene valor legal en sí mismo, pero define el sector de actividad común a varios ejecutivos / organismos: administrativos, culturales, médico-sociales, deportivos, técnicos, policías municipales o bomberos profesionales (FPT).

El primer paso a tomar es, por lo tanto, la elección de los concursos que se presentarán. Para esto, uno debe preguntar: “¿Qué trabajo puedo hacer de acuerdo con mis diplomas? ¿Qué puesto para mí en qué sector (administrativo, cultural, deportivo)…?

Elija estratégicamente el tipo de oposición: externa, interna o tercera vía

Luego hay tres tipos de oposiciones: la oposición “externa”, abierta a cualquier candidato que posea el diploma requerido de acuerdo con la categoría en cuestión; la oposición “interna”, abierta a servidores públicos o servidores públicos (por ejemplo, contractuales o no permanentes) con alguna experiencia profesional o antigüedad en la administración.

Por lo tanto, antes de comenzar, es importante ver, de acuerdo con su experiencia profesional y su carrera, el programa de cada tipo de oposición, comparar de acuerdo con la naturaleza de las pruebas, los coeficientes o verificar la posibilidad de pasar el mismo concurso en varios lugares, incluso para plancharlo.

Verificar las condiciones generales de acceso al servicio público.

¿Categoría y tipo de oposición elegida? Muy bien. Pero antes de presentarse, uno no debe olvidar asegurarse de que se cumplan las condiciones generales para convertirse en un funcionario público. A saber: poseer la nacionalidad española o ser ciudadano de un Estado miembro de la Unión Europea.

Dejar a tiempo y aprehender el “plan de carga”

Con una tasa de selectividad del 9,7%, tener éxito en una oposición de servicio público no es compatible con la improvisación.

Para tener éxito, el “Objetivo” de cualquier candidato, independientemente del tipo de concurso o categoría, a menos que sea una bestia de oposición, presentarse sin un mínimo de preparación no es realista. Las pruebas están diseñadas para garantizar un equilibrio entre un nivel de conocimiento, siempre se requiere una buena cultura general, por un lado, y el desarrollo de habilidades profesionales (escritura, expresión…), por otro lado. A esto se pueden agregar pruebas opcionales (por ejemplo, pruebas de idioma).

Estudie el activo “organización de la preparación…”

Para poner todas sus posibilidades de su lado y llegar preparado el día D, varias metodologías: prepararse solo gracias a los anales y manuales de preparación, o solicitar el apoyo de una organización preparatoria, como por ejemplo en Oposicionesfaciles.es, ya sea con entrenamientos en casa, o a través de una capacitación / pasantía “cara a cara”.

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Sea curioso e indague

Una cosa es segura: preguntar y ser curioso no son defectos, sino cualidades. Los concursos de servicio público deben identificar a los mejores agentes del mañana. Ya sea oral o escrito, aquellos con una cultura general y “ciudadana” tienen más probabilidades de tener éxito.

Si los sujetos de las pruebas a menudo se preparan varias semanas, o incluso meses, de antemano, pueden ser de interés específico debido a la actualidad de que un buen candidato no debe dejar de integrarse en sus términos. Siga las noticias generales y lea la prensa, estar particularmente atento a la dimensión estatal (o territorial u hospitalaria según la oposición preparada) es una buena manera de expandir su cultura y mejorar su conocimiento teórico. La lectura de revistas especializadas servirá como base para la construcción de hojas informativas que deben ayudar a actualizarlas de manera sistemática.

Día D: mantener los reflejos correctos para pasar las pruebas

El candidato adecuado es aquel que ha tenido curiosidad durante su preparación, y el Día D, que podrá presentar sus ideas con una mente crítica.

Tanto en escritura, como en oral, es esencial leer (y releer) el tema propuesto para cada examen. Cada palabra que lo compone es importante. No es necesario apresurarse a escribir antes de comprender lo que se pregunta y lo que el jurado espera. Consejo: Si se muestra la escala, concéntrese en los temas que valen más puntos.

Otros reflejos a tener en cuenta para todas las pruebas: completar el trabajo. No se acepta borrador. Una parte que falta, un final descuidado, en un estilo telegráfico, desarrollos demasiado breves… necesariamente conducirán a una puntuación por debajo del promedio. Y eso sea cual sea la calidad del resto.

Luego trate el tema, estructura las respuestas, asegure la forma editorial y domine el vocabulario específico, proporcione contenido de calidad, establezca un plan equilibrado con un desarrollo en dos o tres partes, subdividido en subpartes y una conclusión también esencial.

El plan detallado, claro y legible permitirá a los correctores de la escritura, así como a los miembros del jurado oral, comprender el camino de la reflexión del candidato. No debe olvidarse que solo lo “mejor” debe conservarse para lo oral. Finalmente, la conclusión debe mostrar que los temas del tema están comprendidos y marcan una apertura hacia otros temas y problemas.

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